Los Oscar se acercan cual tiburón spielbergiano detrás de un inocente bañista. Y la espera está trufada de multitud de premios de la crítica (a los que haremos referencia en el futuro) y de los premios que se otorgan cada sindicato y cada gremio. Si el otro día Vero comentaba los nominados en el gremio de guionistas, hoy se han dado a conocer los cinco mejores directores del año según sus compañeros. Y ojo, porque muchos de estos suelen repetir en la entrega de las estatuillas doradas. Se puede decir que ha habido alguna sorpresita, alguna ausencia destacada y algún incluido al que no se esperaba en el sarao. Desgranemos un poco el tinglado…
El gran favorito es el responsable de The Artist, Michel Hazanavicius, y ese ha pescado nominación. Sus colegas no han podido resistirse a ese envoltorio tan de autor que le sirve para esconder una historia y una planificación de lo más clásicas. Si tuviera que jugármela, apostaría por él, la verdad. Quien tiene alguna posibilidad de pelearle la distinción diría que es Alexander Payne, director de Los descendientes, otro al que rodea un aura de cineasta con estilo que no se desmanda fuera de la industria (como él mismo reconoce).
Otros dos con los que se contaba, en mayor o menor medida, eran dos viejos rockeros que ya se han batido el cobre haciendo las películas que han servido de educación fílmica de varias generaciones. Sí señores, ahí están Martin Scorsese por La invención de Hugo, y Woody Allen por Midnight in Paris. No he visto la primera, pero la segunda es tan buena, que me encantaría que el neoyorquino consiguiera algún reconocimiento. Y el quinto en discordia, el inesperado: David Fincher y su versión de Los hombres que no amaban a las mujeres. La iré a ver dentro de poco, pero vamos, este tipo suele merecerse estar entre los mejores.
¿Y aquién echo de menos yo? Pues a dos directores a los que esperaba como agua de mayo: Terrence Malick y Nicolas Winding-Refn. O lo que es lo mismo, los responsables de El árbol de la vida y de Drive. Dos peliculones (¿los mejores del año 2011?) que, mucho me temo, van a ser más que ninguneadas en las grandes citas.
Y vosotros, ¿qué decís?

